
Miro hacia la ventana. Se acaba el invierno. Hoy quiero cobijarme con el agua marina y renovar mis energías. Deje atrás después de ese adiós los pensamientos que en mi cabeza se recreaban día y noche. Estoy en el agua, tengo frío. Una tímida flor se asoma entre la hierba húmeda por la lluvia. Vuelvo a mi habitación con la flor entre mis manos. Veo encima de la mesa la mano de poker que dejamos comenzada en la tarde. Flop. Observo y detenidamente pienso... Recuerdo que con la mirada tratábamos de adivinar nuestra jugada, y nuestros sentimientos. Ahora me doy cuenta de que hubieras ganado la apuesta, como ganaste mi corazón. Me dejo caer en mi cama y sonrío pensando que no se donde estas, ¿aquí? ¿allá?. Rápidamente me levanto, llego lentamente hasta la ventana y me siento en el borde, quiero admirar las estrellas y que me escuchen. De repente veo la que te regale cuando te pedí disculpas, solo Dios sabe la felicidad que me invadió al ver tu dulce sonrisa acompañada de un si. Feliz me siento ahora. No te tengo cerca pero la tranquilidad es mi compañía. Ahora se que eso llamado amor y felicidad existe. Mientras tanto seguiré cantando aquí en el borde de mi ventana y escribiendo en cada uno de los pétalos de la flor los deseos que siempre tuve para ti. Volveré algún día a sentarme en el borde de mi ventana…
CHAY: Muy original, parece copiado de un libro o algo así, no sabia k escribias cosas asi, enserio esta muy bien! aporto mi frase:
ResponderEliminar(algún día nos sentaremos juntos al borde de mi ventana) esto como final feliz jaja