miércoles, 7 de julio de 2010

MALETA SIN FONDO


3 de julio de 2010

Hoy mis historias no salen de mi pecera. Hoy mis historias resultan ser como la vida misma. Cuatro años. Sueños. Maleta sin fondo. Miro hacia atrás una vez más y veo mi reflejo. Recuerdos invaden mi memoria. Minutos que ahora son cadáveres de momentos. Despedidas, ¡Cuánto cuestan! Viajes, ¡como cambian la vida!. Una decisión importante estaba por venir, debía elegir entre perseguir mis sueños o la comodidad que en aquel entonces tenia. Fue mi espíritu, intrépido y aventurero, el que decidió por mi. Debía irme y emprender un difícil camino hacia las montañas. Rodó cambia. Eso cambió mi vida. Un metro cuadrado, una maleta sin fondo, guardaba ahora toda mi existencia, mis sueños, cuatro prendas y las ganas de experimentar algo nuevo. Aún tengo en mis labios el último beso, aquel que ha marcado tantos días. Aún tengo en mis brazos los abrazos acumulados en las despedidas. Promesas, sonrisas y deseos de continuar formaban parte de mi equipaje. Ahora, cuatro años después, estoy más cerca de volver a sentir los abrazos de aquellos que se despedían, mas cerca de ver otra vez tantas sonrisas, mas cerca de conocer parajes ocultos que quedan por visitar, pero ahora regresare otra vez con un equipaje, una maleta sin fondo llena de experiencias.

lunes, 14 de junio de 2010

RESPIRO


Pienso. Medito. Ritmo vertiginoso que no se frena. Mi corazón vuelca de nuevo. Respiro profundo. Uno. No alcanzo a sentir como corren los días, es tan rápido su pasar que no dejan ni un destello de su reflejo. Dos. Me dejo caer en el césped lentamente, dejo que mis pulmones se inunden del fresco aroma de la hierba húmeda. Tres. Experimento sensaciones que recuerdo tuve una vez, que agradable. Cuatro. Sensaciones que acompañaron un sentimiento que me limité a disfrutar. Cinco. Oigo a lo lejos ese jazz, compás que rompe mi filosofía en mil pedazos. Seis. Llueve, pero esta vez no es por dentro, el agua acaricia lentamente mi rostro con una sonrisa plena. Siete. Me refugio empapada en un gran árbol. Ocho. Encuentro en mi bolsillo un papel con un romántico mensaje que quizás encontré leyendo los libros con los que me encanta poner a volar mi imaginación. Nueve. Corro hacia el lago, agarro una piedra, me siento e intento lanzarla sin que se sumerja, así como yo no lo haré. Diez. Ha parado de llover. Auque se que es irremediable y que la vida no tiene manera de devolverla me lleno de optimismo. Se dibuja una grande sonrisa en mi rostro, soy capaz, continuo mi camino. Nada me impedirá seguir andando hacia esa utopía llamada felicidad. Mmm creo que me merezco un chocolate…

Para Chaimusss, siempre se pueden conseguir las cosas, solo es que lo desees con todas las fuerzas de tu alma. Gracias por acompañarme en mi camino

jueves, 8 de abril de 2010

ESCAPAR DE LA RUTINA

Somos presas de un mundo cosmopolita. Todo el día estamos mezclados con gente de todos lados, a veces incluso de lugares inhóspitos que ni siquiera sabemos ubicar en el mapa. En ocasiones para escapar del ritmo frenético que llevamos en la vida moderna suelo desconectarme, aunque a veces lo hago muy a menudo. Escapar de la rutina es fascinante. Cuando me voy a mi propio mundo imagino todo lo que siento. Mientras tomo un café me transporto a ese lugar que solo mi corazón conoce. Sonrió sin motivo. Me sumerjo. Corren por mi mente imágenes encantadoras. Un campo lleno de margaritas al fondo y yo subida en un barco, que simboliza mi vida. Estoy descalza. Llegamos hasta la hermosa playa vestida de blanco, como mi vestido. Tomo un pincel en mi mano y en el cielo despejado convertido en lienzo, dibujo imágenes technicolor, reflejos de mi existir. Vislumbro a lo lejos el marinero que hace un rato me ha dejado en la orilla. Ya no me siento victima de la rutina y sigue esa sonrisa enorme en mi cara. Me devuelvo lentamente hacia la realidad, espero en una fila para pagar mi café. Mientras lo hago veo una chica muy simpática con un gorro azul, igual que la canción que suena en el coffe- shop. Hay mucha gente, pero poca que llama mi elevada atención, una de ellas es también una mujer que lleva unos tacones rojos con mucho glamour. El intenso y agradable aroma del café me vuelve a transportar, es primavera ya no hay nieve en las montañas. Vuelvo lentamente a mi mundo, no se cuando regresare mas a mi rutina…debes probarlo.

lunes, 5 de abril de 2010

EN EL BORDE DE MI VENTANA


Miro hacia la ventana. Se acaba el invierno. Hoy quiero cobijarme con el agua marina y renovar mis energías. Deje atrás después de ese adiós los pensamientos que en mi cabeza se recreaban día y noche. Estoy en el agua, tengo frío. Una tímida flor se asoma entre la hierba húmeda por la lluvia. Vuelvo a mi habitación con la flor entre mis manos. Veo encima de la mesa la mano de poker que dejamos comenzada en la tarde. Flop. Observo y detenidamente pienso... Recuerdo que con la mirada tratábamos de adivinar nuestra jugada, y nuestros sentimientos. Ahora me doy cuenta de que hubieras ganado la apuesta, como ganaste mi corazón. Me dejo caer en mi cama y sonrío pensando que no se donde estas, ¿aquí? ¿allá?. Rápidamente me levanto, llego lentamente hasta la ventana y me siento en el borde, quiero admirar las estrellas y que me escuchen. De repente veo la que te regale cuando te pedí disculpas, solo Dios sabe la felicidad que me invadió al ver tu dulce sonrisa acompañada de un si. Feliz me siento ahora. No te tengo cerca pero la tranquilidad es mi compañía. Ahora se que eso llamado amor y felicidad existe. Mientras tanto seguiré cantando aquí en el borde de mi ventana y escribiendo en cada uno de los pétalos de la flor los deseos que siempre tuve para ti. Volveré algún día a sentarme en el borde de mi ventana…

miércoles, 31 de marzo de 2010

EXISTIR


Leo un libro. Me detengo un momento. Río pensando en nuestra realidad. Somos esclavos del presente frenético, en el que no importa el lugar, aquí o allá, sin estar muy seguros donde, alguien se enamora solo con una mirada. Y es ahí cuando reacciono, y me doy cuenta de que eso es vivir, disfrutar de lo que sentimos. Pintar. Tocar en tu guitarra favorita los acordes de esa canción que tanto añoras escuchar. Coger un pincel y llenar el aire a tu alrededor de colores y definir con tus pensamientos, los trazos del dibujo que dejaste a medias cuando eras apenas un niño. Miro tus manos. Me detengo un momento y observo que palpan suavemente la perla que me regalaste aquella primera vez que compartimos un atardecer hermoso a las orillas del mar. Recuerdo. Olvido. Me doy cuenta de que ahora eso ya ha pasado y que tengo una nueva vida, un nuevo comienzo. Ahora solitaria en este momento de reflexión, me doy cuenta de que no extraño nada. ¿Te preguntaras, ¿Por qué??. Te respondo en mis pensamientos. Y es que simplemente hoy me doy cuenta que es EXISTIR. Sencillamente soy feliz. Dejo atrás un pasado. Pasado del que ya no soy esclava, por que aunque no te tengo fuiste quien me enseño a sentir la realidad. Eso es EXISTIR. Leo un libro. Por ahora no me detendré más…