Leo un libro. Me detengo un momento. Río pensando en nuestra realidad. Somos esclavos del presente frenético, en el que no importa el lugar, aquí o allá, sin estar muy seguros donde, alguien se enamora solo con una mirada. Y es ahí cuando reacciono, y me doy cuenta de que eso es vivir, disfrutar de lo que sentimos. Pintar. Tocar en tu guitarra favorita los acordes de esa canción que tanto añoras escuchar. Coger un pincel y llenar el aire a tu alrededor de colores y definir con tus pensamientos, los trazos del dibujo que dejaste a medias cuando eras apenas un niño. Miro tus manos. Me detengo un momento y observo que palpan suavemente la perla que me regalaste aquella primera vez que compartimos un atardecer hermoso a las orillas del mar. Recuerdo. Olvido. Me doy cuenta de que ahora eso ya ha pasado y que tengo una nueva vida, un nuevo comienzo. Ahora solitaria en este momento de reflexión, me doy cuenta de que no extraño nada. ¿Te preguntaras, ¿Por qué??. Te respondo en mis pensamientos. Y es que simplemente hoy me doy cuenta que es EXISTIR. Sencillamente soy feliz. Dejo atrás un pasado. Pasado del que ya no soy esclava, por que aunque no te tengo fuiste quien me enseño a sentir la realidad. Eso es EXISTIR. Leo un libro. Por ahora no me detendré más…